Te lo digo de entrada: yo tampoco he encontrado aún la respuesta.
A veces tengo la sensación de haberla encontrado. Pero hasta ahora nunca he podido quitarme de encima la impresión de haber caído en una respuesta fácil.
A veces pienso que tiene que ser la honestidad. Otras, que es el amor. Quizá ambas cosas. O la paz interior con el mundo y conmigo…
Solo estoy segura de que será algo fundamental, algo que a la vez sea sencillo y de gran alcance en todas sus implicaciones.
Las cálidas tardes de verano siempre han sido perfectas para este tipo de pensamientos. Y de todos modos merece la pena pensarlos.
Buenas noches.


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