¿Dinero? ¿Estatus y posición? ¿O logros? ¿La cantidad de tus heridas?
¡Claro que no!
¡Tú importas! ¡Eso es todo!
No tienes que hacer, ser o poder nada. Ya lo eres todo.
Así, exactamente así, es como debes ser. Y cada día anterior a este te ha convertido en ello.
Habrá cosas en las que pienses con alegría. Y cosas de las que preferirías prescindir. Pero es como es y no se puede cambiar… Entonces, también puedes abrazar lo que fue.
¡Eres amado/a. Con todo lo que eso conlleva!


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